El grave error del taxi en España

Escribo estas líneas tras los sucesos colaterales a la huelga de taxistas acontecidos en ciudades de toda España. Me refiero a las agresiones generalizadas a conductores y vehículos que son, desde mi punto de vista, intolerables y un gran error que pienso, va a terminar de ahogar al sector del taxi. Este sector ya perdió buena parte de mi respeto cuando prendieron fuego a nueve coches de Cabify durante la feria de Sevilla del 2017, pero es que ahora siento que la situación se les ha ido totalmente de las manos a causa de una mala gestión y una falta total de innovación por parte del sector.

El último año lo pasé trabajando en Vietnam, donde operan dos grandes compañías de taxis tradicionales: Vinasun y Mailinh, además de dos ‘VTC’: Uber (que desapareció del sudeste asiático por lo que explico a continuación) y Grab, una especie de Uber con sede en Tailandia (lo que vendría a ser nuestro Cabify).

Cuando las VTC comenzaron a operar en Vietnam, trabajadores de estas dos compañías de taxi salieron a la calle a manifestarse, eso sí, con mayor civismo que sus hermanos Europeos. Como el país del que hablo tiene un gobierno del que no se puede esperar demasiada ayuda, las iniciativas a las que se llegaron fueron privadas; ambas compañías de taxi crearon sus propias apps ¡que en calidad nada tienen que envidiar a las de Uber, Grab o Cabify! Y, además, se aliaron con Grab (puedes pedir taxis convencionales desde esta app) lo cual provocó que Uber tuviera que dejar el continente pocos meses más tarde. Nadie perdió el trabajo y todos felices a día de hoy.

¿Si esto lo lograron hacer en Vietnam, por qué narices no somos capaces en España?

Ahí va la reflexión.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.